Hermana Furia ceuta

Jueves 26 de febrero. Sala Nazca, Madrid

Ya habíamos visto a Hermana Furia en directo en una pequeña sala en Madrid cuando presentaron su segundo disco, “Rumias”, en acústico. Sin grupo telonero, la música comenzó cuando Tweety Capmany comenzó a aporrear su batería mientras el resto de la banda entraba a la escena. Me ha llamado mucho la atención la presencia de su bajista Paulina Marcos, quien tiene una proyección sólida y agresiva, a lo que suma que el bajo es un sonido esencial dentro de la banda.

 La primera pieza que tocaron fue “Grita con furia”, lo cual enlaza todo el concepto que suma un llamado a que grites con Hermana Furia, pero también un llamado a que lo hagas con su vocalista Nuria Furia, cargada de energías desde principio a fin. Continuaron con “Matar a alguien”, pieza que forma parte de su primer disco “Todo mal". 

Como el objetivo de la banda era darnos a conocer “Rumias”, nos dijeron que iban a tocar el disco completo en el orden completo. O me falla la memoria o el orden no fue precisamente el mismo que aparece en el disco, pero no importa, estuvo genial de igual manera.

La compenetración entre los cuatro músicos es excepcional y Edu Molina, a quien yo considero el cerebro, el creador de Hermana Furia, es quien está detrás de todo ese sonido de la banda.

Desde hace mucho tiempo se habla de que todos los grupos suenan iguales. Pues Hermana Furia está ahí para marcar la diferencia con esa mezcla de psicodelia tan evidente en algunas canciones, con una simplicidad musical muy efectiva, melodías sencillas y, por tanto, hiperpégadizas, y unos instrumentistas muy bien posicionados frente a su instrumento. Otro punto interesante es el trabajo coral, lo que los ha llevado a formar parte de esos discos en los que varias bandas hacen música de Queen. Como cada oyente, tengo mis canciones favoritas; una de ellas es “Instituto” que sonó genial. También "Pero si me atreviera" y "Cómo soy". 

La banda se posiciona en el escenario a manera de triángulo, donde puedes ver a Edu a la izquierda, Pau a la derecha y Nuria ocupando todo el centro, mientras la batería al fondo mantiene el colchón sobre el cual los acordes van progresando.

Canciones de curioso título se nos pierden en el contenido lírico, como el caso de la interesante “Amonio”, donde Edu demostró el protagonismo del piano dentro de la banda. Ya casi finalizando el concierto, Nuria hizo una emotiva presentación de “Salem” una canción cuando menos curiosa, tanto en letra como en música.

Hay quien se siente molesto ante afirmaciones de que aquí en España una banda puede parecer o no española.  Indudablemente, Hermana Furia es española, pero su proyección musical trasciende lo que habitualmente conocemos como rock español. Han hecho una gira por montones de ciudades de España y creo que sería el momento de presentarse un poco más allá, donde estoy seguro de que serían bienvenidos. Mientras tanto, a disfrutar de Hermana Furia, quienes entre marzo y abril se presentarán en Castellón de la Plana, Benavente, Valladolid y La Coruña. (foto de portada tomada del Facebook de la banda durante su viaje a Ceuta).

Categoría: Crónicas